Tendencias Epistemológicas de la Investigación Científica en el Siglo XXI

junio 6, 2008

http://www.moebio.uchile.cl/28/padron.html

“Se utilizan dos variables para sistematizar los Enfoques Epistemológicos: una es de tipo gnoseológico, referida a las convicciones acerca de la fuente del conocimiento, simplificada en dos valores: empirismo / racionalismo. La otra es de tipo ontológico, referida a las convicciones acerca de las relaciones del sujeto con la realidad, simplificada también en dos valores: idealismo / realismo. El cruce de esas variables nos lleva tentativamente a cuatro Enfoques Epistemológicos: el enfoque empirista-realista (mediciones, experimentaciones, inducción controlada…), el enfoque empirista-idealista (etnografía, diseños de convivencia, inducción reflexiva…), el enfoque racionalista-realista (abstracciones, sistemas lógico-matemáticos, deducción controlada…) y el enfoque racionalista-idealista (interpretaciones libres, lenguajes amplios, argumentación reflexiva…).”

 

“El estudio de cada uno de estos enfoques epistemológicos permite manejar las perspectivas o los marcos presuposicionales desde los cuales se conciben, desarrollan y evalúan los procesos  científicos, incluyendo la producción de investigaciones y, sobre todo, las tendencias en la evolución de la epistemología. Precisamente, esta hipótesis servirá, a lo largo de esta exposición, para explicar las relaciones de continuidad, y también las de ruptura, que tienen lugar en las variaciones de las tendencias epistemológicas de los últimos 16 años. En realidad, el supuesto básico de esta exposición está en que esas tendencias no son entre sí aisladas ni inconexas, sino que unas son prolongaciones de otras bajo un mismo enfoque epistemológico y otras son discontinuidades o rupturas con respecto a otras en virtud de enfoques epistemológicos diferentes. Asimismo, sobre la base de esta noción de Enfoque Epistemológico podrían también preverse las variaciones de tendencias que tendrán lugar en un futuro próximo.”

 

“Finalmente, como derivación de este paradigma de la escuela de Frankfurt, la década de los ‘60 termina con una variante epistemológica que se desplaza hacia el empirismo (en términos de experiencialismo o vivencialismo), manteniendo los mismos estándares fenomenológicos, reflexivistas, subjetivistas, del paradigma de Frankfurt. Los trabajos de Alfred Schutz y de los antropólo­gos norteamericanos de comienzos de siglo fueron unas de las más importantes inspiraciones de este paradigma, en especial en lo que tiene que ver con nociones empíricas y metodológicas tales como “interac­ción social”, “mundo de la vida”, “vida cotidiana”, “historias de vida”, “triangulación” y otras por el estilo. Una de las tesis básicas es la necesidad de vivir aquello que se está investigando, tal como escribe Seiffert: “Los enunciados fenomenológicos descansan siempre en experiencias personales de la vida por parte del autor en el ámbito al que él se refiere. Por tanto, la instancia para la comprobación intersubjetiva de enunciados fenomenológicos no es un procedimiento empírico (…), sino el asentimiento del lector experimentado y competente en una impresión ‘sí, es así’. Tal lector competente comprueba, pues, hermenéuticamente, la contundencia de lo dicho en su propia experiencia de vida; él examina el texto bajo el punto de vista de si reproduce o interpreta adecuadamente esta experiencia” (1977:241). “La auténtica fortaleza del método fenomenológico está en el ‘nivel individual’ de los que lo aplican (amplitud de experiencia o de inteligencia o ambas cosas a la vez). Radica en el carácter de una ‘ciencia de la vida’ que no puede renunciar a este momento; pues de otro modo perdería sin necesidad un tesoro de experiencias interpretables de la vida, las cuales pueden contribuir mucho al esclarecimiento de la vida, aún cuando no sean estandardizables ni, por tanto, accesibles a cualquier investigador social” (1977:243-244).

Nace, así, la llamada “investigación cualitativa” en general y, en particular, numerosas corrientes  menores, que van desde la “investigación-acción” y la “observación participante”, pasando por la “etnometodología” y la “etnografía”, hasta la “investigación militante” y la “investigación comprometida”, etc. En todo caso, con este cuarto paradigma se visualiza el enfoque empirista-idealista, el de la ‘ciencia de los objetos vivibles’, ‘sentibles’ o ‘experienciables’.”

Una respuesta to “Tendencias Epistemológicas de la Investigación Científica en el Siglo XXI”

  1. akurion Says:

    Hola Mario:

    Aunque estuvo pesado, me eche el articulo completo. No me gusto mucho el principio, pero mejoro al final. No me gusta la gente tan neutral, que le gusta describir lo que otros piensan sin atreverse a decir siquiera si estan o no equivocados. A mi no me gusta escribir (ni leer) articulos tan sobrecargados. Yo siempre trato de mantener las ideas expresadas al minimo, para que sean mas accesibles y asi aumentar el numero de lectores.Cheque la biografia del autor y note que era filosofo. Ya me habia imaginado que no tenia experiencia en ciencias exactas, aunque se nota que le ha hecho la lucha a actualizarse en este campo. Si lo hubiera dejado de leer a la mitad, me hubiera quedado con la idea de que cree que la epistemologia es una confusion total y no hay forma de saber cual corriente tiene o no la razon. El final, donde avanza unos pocos argumentos propios, me gusto mas.

    Hay varios detalles que comentar. En la seccion 1.2 menciona un criterio de clasificación de enfoques que descarta la “perspectiva intersubjetivista” y comenta que esta clasificación no puede ser acertada ya que según éste, ni Einstein ni Chomsky serían científicos. Muy probablemente la clasificación no sea acertada, pero esa no es una razón contundente. Si el criterio de clasificación fuera buenísimo, superior a todos los otros y nos permitiera un análisis claro y limpio sobre los diferentes enfoques, pero nos obligara a aceptar que Einstein y Chomsky no son cientificos, ¡al diablo con Einstein y Chomsky! La proposición “Einstein y Chomsky son científicos” no esta grabada en piedra. Por supuesto que yo estaría de acuerdo en descalificar el criterio, porque otros criterios alternativos parecen ser más completos. Pero mantener el honor de Einstein y Chomsky no debería estar en nuestra orden del día.No sé si sabes como fue que se desarrolló la Teoría de la Relatividad. Albert Einstein notó que de acuerdo a las ecuaciones de Maxwell, el que un campo fuera considerado eléctrico o magnético dependía del sistema de referencia, esto es, era relativo. Su subjetiva intuición le dijo que esto no estaba bien. Partió de la idea que todas las leyes de la física debían ser independientes del marco de referencia, esto es, NO debían ser relativas y, usando las matemáticas (o sea, la lógica sistematizada), más el resultado de Michelson y Morley que falló en demostrar que la velocidad de la luz era relativa al marco de referencia, llegó a la conclusión que lo que llamabamos masa, longitud y tiempo, SI eran relativas al marco de referencia.

    A muchos otros investigadores, su subjetiva intuición les dijo que esto no podía ser y, usando postulados diferentes, demostraron que era lógicamente consistente que la masa, la longitud y el tiempo se mantuvieran constantes, pero que para mantener la consistencia, debían observarse ciertos fenómenos electromagnéticos novedosos y hasta el momento nunca observados.¿Quiénes eran los verdaderos científicos? ¿Einstein o sus detractores? La lógica de ambos era incuestionable. Como seres humanos que eran, diferían en lo que “sentían cierto”. Si hubieran sido sociólogos, hubiera formado dos escuelas y hubieran pasado los siguientes cincuenta años tratando de explicar porque era “obvio” que las leyes de la física NO debían ser relativas o en su lugar, porque era “obvio” que la masa, la longitud y el tiempo NO debían ser relativas.Pero así no se trabaja en física. La imaginativa teoría de Einstein recibió una respuesta dividida. Muchos trataron de encontrar el error en sus matemáticas o en sus postulados. A algunos les pareció que la teoría era muy bonita, pero que no “se sentía” real. Los que creían en la teoría de sus opositores, trataron por todos los medios de detectar esos fenómenos electromagnéticos novedosos que echarían por tierra las afirmaciones de Einstein, pero no tuvieron éxito.

    Einstein continuó con su trabajo y desarrolló lo que se llama Teoría de la Relatividad General, que me gustaría poder describir, pero está fuera de mi alcance. El caso es que esta teoría predecía que los rayos de luz se desviarían en presencia de una gran masa, como el sol. Una estrella cercana al sol, debería verse en una posición diferente a la que los astrónomos acostumbraban verla. Pero cuando hay sol, no se ven las estrellas, así que ¿como checar? La respuesta era ¡un eclipse! La teoría de Einstein generó suficiente interés como para que alguien hiciera una expedición hacia el lugar donde habría un eclipse total y al observar las estrellas cercanas al sol se verifico que ¡no estaban en la posición correcta!Fue un escándalo mundial, Einstein se volvió una celebridad instantáneamente y todo mundo quería escuchar lo que él decía. Eso está escrito en la historia pero, ¿que hubiera pasado si la realidad hubiera sido más compleja de lo que resultó ser, si los postulados de Einstein hubieran estado equivocados o su logica hubiera sido inaplicable a estos fenómenos? Si así hubiera sido, los nerds no tendrían posters de Einstein en sus dormitorios, el 2005 no hubiera sido declarado el año de la física y todos hubieran olvidado a este personaje. Quizas a algunos les hubiera causado curiosidad saber sobre este chiflado que imaginó que la masa, la longitud y el tiempo eran relativos, como algunos sienten curiosidad por el orgon de Wilhelm Reich.Si asi hubiera ocurrido, ¿se hubiera podido decir que la Teoría de la Relatividad era conocimiento científico? Por supuesto que NO. Hubiera sido solo un jueguito mental, tan entretenido como una partida de ajedrez o tratar de armar la Venganza de Rubik. ¿Hubiera sido Albert Einstein un científico? Yo tengo la convicción de que SI, pero no todos estarían de acuerdo conmigo. El público en general no lo habría conocido y probablemente no lo hubieran contratado en Princeton, ni hubiera recibido las facilidades que recibió para escapar de la Alemania nazi.

    El éxito de Einstein fue que su imaginación coincidió con la realidad. Esto no fue completamente casualidad, ya que era un “imaginador ilustrado”. Sin embargo, cuando imaginamos como debe ser la realidad, siempre hay un elemento de incertidumbre. Cualquier certidumbre que tengamos en esta etapa, es subjetiva, son corazonadas que dependen de la personalidad del investigador. Sin embargo, en esta etapa, el conocimiento aún no ha sido validado y no es aún conocimiento científico.

    Einstein se la pasó el resto de su vida dando entrevistas donde decía lo importante que era la imaginación y como “no era necesario” que estuviera vinculada a la realidad. Lo que él estaba describiendo era su subjetiva experiencia personal. Estas frases, que pronunciaba en las entrevistas, y que pasaron a la historia, NO son conocimiento científico. Son interesantes, nos hacen pensar, pero no porque la Teoría de la Relatividad fue validada, debemos creer que cada palabra que salió de la boca de Albert Einstein, fue validada también.

    Por ejemplo, no estoy para nada de acuerdo con lo que dice la siguiente cita:/“Los conceptos físicos son libres creaciones de la mente humana y no están, por más que parezca, únicamente determinados por el mundo externo. En nuestro empeño por entender la realidad nos parecemos a alguien que tratara de descubrir el mecanismo invisible de un reloj, del cual sólo ve el movimiento de las agujas, oye el tic-tac, pero no tiene forma de abrir la caja para ver lo que hay adentro. Si se trata de una persona ingeniosa, podrá imaginar o suponer un mecanismo que sea el responsable de todo lo que se observa fuera de la caja, pero nunca podrá estar seguro de si su suposición o lo que él imagina es lo único que explica los efectos observados. Jamás podrá comparar lo que él imagina con el mecanismo real que está dentro de la caja y ni siquiera podrá saber si tal comparación tendrá sentido”/Cuando no podemos ver directamente adentro de la caja, es una decisión subjetiva si debemos renunciar a saber lo que hay dentro o se vale tratar de inferirlo. Si decidimos lo segundo, podemos imaginar lo que podría haber en la caja y también imaginar métodos novedosos de hacer una comprobación indirecta. Esta comprobación indirecta no le gustará a todos, pero si consigues cinco comprobaciones indirectas quizás si puedas convencer a más de tomarte en serio. Si no existe absolutamente ninguna forma de comprobar, directa, indirecta o muy indirectamente lo que hay dentro de la caja, entonces los que dicen que debemos renunciar a averiguar que hay dentro de la caja, tienen razón. Tiene que haber alguna evidencia, aunque sea tenue, de que nuestra imaginación está en el camino correcto. Si hay propuestas alternativas sobre lo que hay en la caja, será tomada más en serio la que tenga más evidencia. Y si, como ocurre muchas veces, alguien descubre el modo de abrir finalmente la caja, todos deben hacerse a un lado y rendirse ante el peso de la, absolutamente superior, observación directa.

    Es mucho mejor la cita de Chomsky./“Imagine a un físico que se pregunta por lo que ocurre en el interior del sol. Ahora, una forma sencilla de responder a esto sería instalar un laboratorio dentro del sol y así experimentar. Pero Ud. no puede hacer eso, porque el laboratorio se convertiría en gas. Por tanto, lo que Ud. puede hacer es mirar la luz que proviene del sol e imaginarse lo que sucede dentro del sol que produce ese tipo de luz. Esto es muy parecido a tratar de imaginarse lo que ocurre en los mecanismos físicos del cerebro”/El reconoce la dificultad de la observacion directa y la sustituye por una observación indirecta que él siente, subjetivamente que puede dar conocimiento válido. Los que han desarrollado métodos algo menos indirectos, se han sorprendido de encontrar una gran coincidencia con los resultados obtenidos por observaciones tan indirectas como las de Chomsky. La idea de que el lenguaje es un instinto se toma ahora muy seriamente y es probable que muy pronto se vuelva una idea establecida, sino es que ya llegó a ese punto sin que yo me diera cuenta.

    Siguiendo con los comentarios a las citas. Yo no entiendo porque el autor piensa que las siguientes citas de Bertrand Russel y Mario Bunge se contradicen una a la otra./“El impulso hacia la construcción científica resulta admirable cuando no inhibe ninguno de los demás impulsos principales que le dan valor a la vida humana, pero cuando se le permite prohibir toda salida a cualquier cosa que no sea él mismo, entonces se convierte en una forma de tiranía cruel”//“A la memoria de Guido Beck, mi profesor de física, quien me enseñó que mis opiniones políticas no debían interferir con mis estudios científicos”/La cita de Russel reconoce que la vida humana no está hecha solo de ciencia. La ciencia, como toda actividad humana, es una herramienta y se usa cuando es necesaria y se hace a un lado cuando estorba. Eso no quiere decir que yo piense que la ciencia no es util en la vida cotidiana, que sí lo es. Pero la ciencia debe ser una opcion que se toma, nunca un deber o un ente esclavizador.

    Lo que dice Mario Bunge no tiene nada que ver con esto. Las opiniones politicas NUNCA deben interferir con los estudios cientificos. Si hay dos teorías, una de una mexicana de origen indigena y otra de un gringo WASP, se deben evaluar las teorías a la luz de la evidencia, no a la luz de que “sería muy bueno para los indígenas saber que la teoría de uno de los suyos está recibiendo atención mundial”. Si la evidencia demuestra que la teoría del WASP era la correcta, eso dejará muy mal parados a los indígenas y demostrará también que no somos científicos. Eso no será bueno para nadie.No se si fue Mario Bunge o Tomas Brody o alguien mas quien dijo “para escribir poemas de amor es necesario haber amado; para escribir sobre la metodología de la ciencia, es necesario conocerla en la práctica”. Yo no estoy en contra de la filosofia, que me parece muy importante. Sin embargo, creo que los filosofos deben estar muy pendientes de los avances cientificos y adaptarse en consecuencia. Steven Pinker señalaba que Descartes decía que la diferencia entre el cuerpo y la mente es que el primero puede dividirse y la segunda no. Pero los epilepticos con los hemisferios cerebrales seccionados demuestran que la mente si puede literalmente partirse en dos. No tiene nada de malo leer a Descartes hoy en dia, pero si lo tiene creerle mas a el que a lo que miramos a nuestro alrededor.Esos son mis comentarios.

    Lydia


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